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¿Cuánto cuesta el factoraje? Aforo, tasas y ejemplo real

Desglosamos el costo real del factoraje en México: aforo, tasa de descuento, comisiones e IVA, con un ejemplo completo para una factura de $250,000 MXN.

Por Equipo Factoraje.net· Publicado el · Actualizado el


Si ya sabes qué es el factoraje financiero, la siguiente pregunta lógica es cuánto te va a costar. La respuesta corta: en el mercado mexicano, adelantar el cobro de una factura suele costar entre 1.5% y 3% mensual sobre su valor, más IVA y, en algunos casos, comisiones. La respuesta completa requiere entender tres componentes que toda cotización combina de forma distinta. Esta guía los desglosa uno por uno y cierra con un ejemplo numérico paso a paso. Si prefieres empezar con números propios, nuestro simulador de factoraje te da una estimación en segundos.

Los tres componentes del costo

Toda operación de factoraje —regulada en México por los artículos 419 a 431 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito (LGTOC, consultable en el sitio de la Cámara de Diputados)— se cotiza con tres piezas:

  1. El aforo (o porcentaje de anticipo). Es la parte del valor de la factura que recibes de inmediato. En México típicamente va del 70% al 90%. No es un costo en sí mismo, pero determina cuánta liquidez obtienes hoy.
  2. La tasa de descuento. Es el precio del dinero: lo que el factorante te cobra por adelantarte el pago durante los días que faltan para el vencimiento. Se expresa casi siempre como tasa mensual.
  3. Las comisiones. Cargos adicionales que algunos proveedores aplican: apertura de línea, análisis de crédito, cobranza o administración. Varían mucho entre proveedores y son el componente donde más conviene comparar.

Los tres se combinan sobre la misma base: el valor total de tu factura, respaldada por su CFDI emitido ante el SAT.

El aforo: cuánto recibes hoy y cuánto queda en reserva

El aforo es el porcentaje de la factura que el factorante te anticipa al firmar la operación. Si te ofrecen un aforo del 85% sobre una factura de $100,000 MXN, recibes $85,000 de inmediato.

El 15% restante no se pierde: se convierte en la reserva, una retención que el factorante guarda como colchón mientras tu cliente —el deudor de la operación— paga la factura. Cuando el pago llega, el factorante descuenta de esa reserva el costo financiero y las comisiones pendientes, y te entrega el remanente.

Dos implicaciones prácticas:

  • Un aforo más alto no siempre es mejor trato. Un proveedor puede ofrecer 90% de aforo con una tasa más cara que otro que ofrece 80%. Compara el costo total, no solo el anticipo.
  • La reserva no genera rendimiento. Es dinero tuyo inmovilizado durante el plazo; tómalo en cuenta si tu flujo de caja está muy apretado.

La tasa de descuento: el corazón del costo

La tasa de descuento es lo que realmente pagas por el servicio. En el mercado mexicano suele ubicarse entre 1.5% y 3% mensual sobre el valor total de la factura, dependiendo del riesgo de la operación.

La fórmula estándar —la misma que usa nuestro simulador— es:

Costo financiero = monto de la factura × tasa mensual × (plazo en días ÷ 30)

Fíjate en un detalle importante: la tasa se aplica sobre el monto total de la factura, no solo sobre el anticipo. Algunos proveedores cotizan sobre el monto anticipado, lo que hace que su tasa parezca distinta a simple vista. Cuando compares, pregunta siempre sobre qué base se calcula.

Como referencia de contexto, la tasa de descuento del factoraje se mueve junto con las tasas de fondeo de la economía; puedes consultar el nivel de la tasa de referencia en el sitio del Banco de México. Cuando Banxico sube su tasa, el factoraje tiende a encarecerse, y viceversa.

Comisiones y otros cargos

No todos los proveedores las cobran, pero debes preguntar por cada una antes de firmar:

Comisión Rango típico (ilustrativo) Cuándo se cobra
Apertura de línea 0.5% – 2% del monto de la línea Una vez, al contratar
Análisis o consulta de buró Monto fijo por deudor Al dar de alta a cada cliente
Cobranza o administración 0.1% – 0.5% por factura Por operación
Anualidad de la línea Monto fijo Cada renovación

Las plataformas de factoraje digital suelen operar con menos comisiones que los esquemas tradicionales: Factoro, por ejemplo, concentra el costo en la tasa de descuento, lo que simplifica la comparación.

IVA: el componente que muchos olvidan

En México, tanto los intereses (el costo financiero de la tasa de descuento) como las comisiones del factoraje causan IVA del 16%. Es un cargo adicional que aparecerá en los CFDI que el factorante te emita por sus servicios, conforme a las reglas del SAT.

Dos cosas a considerar:

  • Si tu empresa es causante de IVA (el caso normal de una persona moral que factura), ese IVA es acreditable: lo recuperas contra el IVA que trasladas a tus clientes. El impacto real es de flujo, no de costo definitivo.
  • Aun así, al comparar cotizaciones pide siempre el costo con IVA incluido en pesos, porque es el efectivo que saldrá de tu operación.

Ejemplo completo paso a paso: factura de $250,000 MXN a 60 días

Ejemplo ilustrativo con condiciones típicas del mercado; cada proveedor cotiza distinto.

Supuestos: factura de $250,000 MXN con vencimiento a 60 días, aforo del 85%, tasa de descuento del 2% mensual, sin comisión de apertura.

Paso 1 — Anticipo. El factorante te deposita el aforo al ceder la factura:

$250,000 × 85% = $212,500 hoy

Paso 2 — Reserva. El 15% restante queda retenido:

$250,000 − $212,500 = $37,500 en reserva

Paso 3 — Costo financiero. Con la fórmula estándar:

$250,000 × 2% × (60 ÷ 30) = $250,000 × 2% × 2 = $10,000

Paso 4 — IVA sobre el costo.

$10,000 × 16% = $1,600

Paso 5 — Liquidación al cobro. A los 60 días tu cliente paga los $250,000 directamente al factorante. De la reserva se descuenta el costo y su IVA, y recibes el remanente:

$37,500 − $10,000 − $1,600 = $25,900

Concepto Monto (MXN)
Valor de la factura $250,000
Anticipo recibido hoy (aforo 85%) $212,500
Reserva retenida $37,500
Costo financiero (2% mensual × 2 meses) −$10,000
IVA sobre el costo (16%) −$1,600
Remanente de la reserva al cobro $25,900
Total recibido $238,400

En resumen: por cobrar hoy en lugar de esperar 60 días, pagaste $11,600 con IVA, alrededor del 4.6% del valor de la factura. Si tu margen sobre esa venta es, digamos, del 20%, el factoraje consumió una fracción del margen a cambio de liquidez inmediata. Puedes replicar este cálculo con tus propios montos en el simulador.

Si además hubiera una comisión de apertura del 1% ($2,500 + $400 de IVA), el costo total subiría a $14,500. Por eso el desglose completo importa tanto como la tasa.

Cómo comparar cotizaciones sin perderte

Las cotizaciones de factoraje rara vez vienen en el mismo formato, así que conviene forzar una base común:

  • Pide el costo total en pesos, con IVA, para una factura y plazo concretos (por ejemplo, la de $250,000 a 60 días). Es la comparación más honesta.
  • Pide el CAT o una tasa anualizada equivalente. El CAT (Costo Anual Total) es obligatorio en créditos al consumo, no siempre en factoraje empresarial, pero cualquier proveedor serio puede darte una anualización que incluya comisiones. La CONDUSEF publica material útil sobre cómo interpretar el costo total de los productos financieros.
  • Confirma la base de cálculo de la tasa: ¿sobre el valor total de la factura o sobre el anticipo?
  • Pregunta por días mínimos. Algunos contratos cobran un mínimo de 15 o 30 días aunque tu cliente pague antes.
  • Verifica qué pasa si el deudor se atrasa: ¿corre una tasa moratoria?, ¿sobre qué monto?

En nuestra comparativa de proveedores revisamos cómo cotizan las principales opciones del mercado mexicano.

Qué sube (o baja) tu tasa

La tasa que te ofrezcan no es arbitraria; refleja el riesgo percibido de la operación:

  • La calidad de tu deudor es el factor número uno. En factoraje, quien paga la factura es tu cliente, así que el factorante evalúa su solvencia más que la tuya. Facturas a grandes empresas, cadenas comerciales o entidades públicas obtienen mejores tasas que facturas a pymes poco conocidas.
  • El plazo. Más días de cartera implican más costo total y más riesgo; las facturas a 90 o 120 días se cotizan por encima de las de 30.
  • Con recurso o sin recurso. En el factoraje sin recurso el factorante absorbe el riesgo de impago, y eso se paga con una tasa mayor. Las diferencias entre esquemas las explicamos en la guía de tipos de factoraje.
  • Tu historial y volumen. Después de varias operaciones puntuales, tienes argumentos para renegociar. Un volumen mensual constante también mejora tu posición.
  • La concentración. Si toda tu cartera depende de un solo cliente, el factorante lo percibe como riesgo adicional.

Tips para negociar un mejor costo

  1. Llega con 2 o 3 cotizaciones. Es la palanca más efectiva; el mercado mexicano de factoraje es competido y los proveedores lo saben.
  2. Empieza con tus mejores facturas. Presentar primero a tus clientes más grandes y puntuales ancla tu perfil de riesgo hacia abajo.
  3. Negocia línea, no operaciones sueltas. Comprometer un volumen recurrente justifica una tasa preferente y suele eliminar comisiones por operación. Antes de solicitarla, revisa los requisitos para contratar factoraje y ten tu expediente listo.
  4. Pide todo por escrito antes de ceder la primera factura: tasa, base de cálculo, comisiones, días mínimos y tratamiento de pagos anticipados.
  5. Cotiza también en plataformas digitales. Contratar factoraje digital con Factoro u otras plataformas en línea suele implicar menos comisiones fijas y respuestas más rápidas que la banca tradicional, y te da un punto de comparación real frente a tu banco.

¿Es caro el factoraje? Depende del comparativo

Un 2% mensual anualizado parece alto frente a un crédito bancario, pero la comparación directa es engañosa: el factoraje no genera deuda en tu balance, no suele exigir garantías reales y se aprueba en función de tus clientes, no de tus activos. El análisis completo está en factoraje vs. crédito bancario, y el balance general de cuándo conviene y cuándo no, en ventajas y desventajas del factoraje.

La regla práctica: el factoraje es caro si lo usas para tapar pérdidas, y razonable si el costo es menor que el margen de la venta que financia o que el costo de rechazar pedidos por falta de liquidez. Corre tus números en el simulador y compáralos contra lo que te cuesta hoy esperar 30, 60 o 90 días para cobrar.

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