Término del glosario
PPD y PUE
Los dos métodos de pago del CFDI 4.0; en factoraje casi toda factura debe timbrarse como PPD con forma de pago 99, porque el cliente aún no ha pagado al cederla.
PPD y PUE son las dos claves de “método de pago” que existen en el CFDI 4.0 del SAT, y describen algo muy simple: si el cliente ya pagó la factura en el momento en que se emite, o si la va a pagar después.
- PUE (Pago en Una sola Exhibición): el cliente paga al momento de facturar, o el mismo día. Es la clave que se usa, por ejemplo, en una venta de mostrador que se cobra de contado.
- PPD (Pago en Parcialidades o Diferido): el cliente pagará después de la fecha de emisión, sea en un solo abono a 30, 60 o 90 días, o en varias parcialidades. Es la clave que corresponde a prácticamente cualquier venta a crédito entre empresas.
La regla en factoraje: casi siempre PPD
Si tu empresa vende a crédito y por eso recurre al factoraje, la factura que vas a ceder debe estar timbrada como PPD, con forma de pago “99 – Por definir”, desde el momento en que la emites —antes de que exista cualquier operación de factoraje sobre ella. La lógica es la que marca la propia mecánica del CFDI: al emitir la factura todavía no has recibido el pago, así que no puede llevar una clave de pago único (PUE) ni una forma de pago específica como transferencia o efectivo, porque esos datos se desconocen hasta que el cliente efectivamente paga.
Marcar como PUE una factura que en realidad se cobrará después es un error común que puede complicar la cesión: el factorante valida el CFDI contra el SAT antes de anticipar el dinero, y una factura PUE que en la práctica se paga a 60 días no corresponde a la realidad de la operación. Con PPD, en cambio, el comprobante queda abierto y se cierra fiscalmente cuando se recibe el pago, mediante uno o varios complementos de pago —también llamados REP— conforme el deudor va liquidando el importe.
Por qué importa antes de ceder, no después
Corregir el método de pago después de que una factura ya circula es más complicado que emitirla bien desde el inicio: implica cancelar y volver a timbrar, con el riesgo de que esa cancelación afecte una operación de factoraje en curso. Revisar que tu sistema de facturación emita en PPD con forma “99” por defecto para tus ventas a crédito es uno de los ajustes más simples que puedes hacer antes de tu primera cesión, y evita que el factorante rechace o retrase una factura por un detalle que se resuelve en la configuración del software de facturación.
La guía cómo facturar el factoraje ante el SAT desarrolla el resto del ciclo fiscal completo —quién emite el complemento de pago según el esquema de cobranza, cómo manejar pagos parciales y qué arriesgas si lo omites—, y la guía de requisitos para contratar factoraje cubre el resto del papeleo que conviene tener listo antes de la primera operación.
Sigue aprendiendo en las guías del factoraje o resuelve números concretos con el simulador.